Misión, Visión y Valores

MISIÓN

Los centros de las Hijas de Jesús, fieles a la intuición de Cándida Mª de Jesús, realizan la misión de:

 “EVANGELIZAR EDUCANDO A LA ENTERA PERSONA PARA SER MIEMBROS ÚTILES EN LA SOCIEDAD Y EN LA IGLESIA”.

 Nuestro colegio, Santa María de Elche, realiza la misión de educar a la entera persona en un  clima educativo cristiano. Una oferta educativa de calidad cuya pedagogía esta centrada en la persona,  con especial interés hacia los que más lo necesitan. . Un enfoque positivo de la educación, estimulando y motivando, buscando “el método más alegre”, apoyando la participación de todos y la integración en el medio socio-cultural.

VISIÓN

 Cuando miramos al futuro quisiéramos ser reconocidos y valorados como un Centro Evangelizador de las Hijas de Jesús, en el que se favorece plenamente el crecimiento global de las personas, desde una visión cristiana de la vida y del mundo.

Ser un colegio de referencia para alumnos, familias, empresas e instituciones, por su Ideario y Carácter Propio en la formación de personas autónomas, comprometidas y creativas, en el nuevo paradigma de las IIMM y el aprendizaje por competencias.

En los próximos cuatro años, pretendemos impulsar estas líneas esenciales :

  • Alineación de la Comunidad Educativa con el Proyecto Educativo y Evangelizador del Centro: personas identificadas, satisfechas y comprometidas con este Proyecto.
  • Innovación Pedagógica y metodológica
  • Procesos de fe en la Comunidad Educativa.
  • Relación familia – Colegio.
  • Gestión eficiente, sostenible y solidaria.

VALORES

Los valores que marcan nuestra cultura de Centro son:

  • Pedagogía centrada en la persona, con atención especial a los que más lo necesitan.
  • Formación permanente y actualizada de los educadores.
  • Relaciones positivas y corresponsables entre los miembros de la comunidad educativa, desde la sencillez y la cercanía, la participación, el diálogo, la tolerancia y el respeto hacia los demás.
  • Transparencia: Coherencia e información clara y precisa.
  • Sentido de cuerpo: Priorizamos el bien universal atendiendo al bien particular (personas, tiempos y lugares).
  • Actitud de servicio: de forma responsable y comprometida.
  • Promovemos la solidaridad con los más desfavorecidos desde una ética cristiana que fomenta la fraternidad universal.
  • Optimización de los recursos: Respeto y cuidado de la naturaleza, uso más racional de los bienes y reparto equitativo.
  • Evaluación y mejora continua de nuestra acción educativa que nos garantice una respuesta adecuada a los retos y necesidades de alumnos y sus familias, la sociedad  y la Iglesia.